“Tenemos que disponer ya de los nuevos fármacos para DA grave ”

PEDRO HERRANZ Jefe del Servicio de Dermatología del Hospital Universitario La Paz (Madrid)
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Madrid
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25 ene 2019 - 13:27 h
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Hace unos días se celebró la XI edición del Foro Dermopinión, organizado por dos destacados dermatólogos del Hospital La Paz. Más de 200 especialistas revisaron los últimos avances sobre dermatitis atópica (DA) grave. Pedro Herranz explica a GM todos los detalles.

Pregunta. Desde el punto de vista social, la imagen que tenemos sobre la dermatitis atópica es la de una patología relativamente común y generalmente leve, ¿es siempre así?

Respuesta. La dermatitis atópica (DA) es una enfermedad frecuente, sobre todo en la edad infantil, y la gran mayoría de pacientes se tratan sin ningún problema y la enfermedad se controla muy bien. No obstante, existe un pequeño porcentaje de los casos en los que la enfermedad es mucho más grave, progresa en el tiempo, se mantiene más allá de la adolescencia y llega a la edad adulta. Estos son los casos verdaderamente graves porque la intensidad de las lesiones, el picor que produce y la interferencia en las actividades cotidianas la hacen absolutamente insoportable. El verdadero problema que tenemos ahora los dermatólogos es transmitir que aunque es una enfermedad banal en muchos casos, en un porcentaje de pacientes es una enfermedad absolutamente siniestra.

P. ¿De qué porcentaje hablamos?

R. La DA en el adulto afecta a entre el uno y el tres por ciento de la población. No se conocen bien estos datos porque como hasta ahora no tenía tratamiento, lamentablemente no interesaba mucho desde el punto de vista estadístico. Aproximadamente un 0,083 por ciento de los pacientes tienen enfermedad muy grave.

P. ¿Cuándo se habla de dermatitis atópica grave? ¿Cómo se realiza este diagnóstico diferencial?

R. Intentamos objetivar con marcadores, parámetros clínicos como la medición de las lesiones, el prurito, etc., Tenemos varios scores para ello, pero plantearlo así es simplificar la enfermedad. Tenemos que considerar la evolución global del paciente. Algunos pacientes desde la infancia comienzan a tener lesiones que no les abandonan durante toda la vida, y también tenemos que valorar como criterio de gravedad la asociación a otras enfermedades atópicas como es el asma, la rinoconjuntivitis o la esofagitis eosinofílica, que es un compendio de enfermedades asociadas a ella.

También tenemos que valorar el impacto social que tiene, porque en definitiva es una enfermedad de toda la familia, y hay que valorar como criterio de gravedad absoluto la respuesta a los tratamientos. Los tratamientos en estos pacientes se van agotando, los pacientes se cansan, los médicos no sabemos qué darles, etc. Aquí las cremas ya no sirven. El tratamiento sistémico local lo utilizamos en todos, pero llega un momento en el que se agotan las terapias convencionales. Hay una necesidad clara de nuevos tratamientos, porque estos pacientes agotan todas las posibilidades.

Lo que le podemos ofrecer por ahora tiene una eficacia muy parcial y presentan, además, una toxicidad acumulativa. En pacientes jóvenes es un problema porque hablamos por ejemplo de corticoides por vía oral, que pueden impactar en el metabolismo óseo, cataratas, etc. Asumimos todo tipo de riesgo cuando tenemos que darle un tratamiento porque no puede soportarlo.

P. ¿Qué tipo de procesos inflamatorios tienen que ver con la enfermedad?

R. Cuando un paciente con dermatitis atópica tiene inflamación, tiene inflamación en toda la piel, no solo en las lesiones. Se está empezando a valorar que pueda incluso tener riesgo cardiovascular, al igual que sucede con la psoriasis grave. Es algo que no somos capaces de cuantificar aún. Sí sabemos que es una enfermedad infravalorada y banalizada incluso por parte de los propios médicos.

P. ¿Pasa factura emocional?

R. La prevalencia de enfermedad neuropsiquiátrica asociada a DA grave es elevadísima. Lo mínimo que tienen estos pacientes es ansiedad. El impacto social, laboral o familiar es totalmente claro. El picor constante y el impacto en la falta de sueño son dos factores fundamentales que caracterizan la enfermedad y no lo podemos medir. No pueden desarrollar su actividad diaria normalmente y esto afecta a todos los niveles.

P. ¿Hay novedades terapéuticas a la vista para estos pacientes?

R. Estamos hablando de pacientes jóvenes. Por ese motivo, la necesidad de nuevos tratamientos es clave y por eso tenemos grandes esperanzas de que los fármacos biológicos que aparecen ahora, como ya hemos podido comprobar con los pacientes que hemos tratado durante su desarrollo, nos permitan nuevas posibilidades de tratamiento. Las alternativas tradicionales se agotan, el paciente queda huérfano.

P. ¿Hay otras necesidades?

R. Hace falta un tratamiento eficaz y seguro, que no pierda eficacia con el tiempo y no nos haga temer por los efectos adversos, como ocurre con la inmunosupresión. Todos los tratamientos que habitualmente se ofrecen con atopía grave son inmunosupresores, ya sean corticoides o inmunosupresores de segunda línea, todos estos fármacos impactan de manera muy sensible en el sistema inmune. Necesitamos fármacos globales capaces de controlar la enfermedad con un perfil de seguridad mejor. Hay que equilibrar eficacia y seguridad, y más en pacientes con largo recorrido.

P. ¿Es preciso fomentar la formación?

R. El Foro Dermoopinión ya lleva once años. Pretendemos reunir a especialistas de muchas áreas, sobre todo médicos de familia, pediatras, alergólogos, dermatólogos. Tenemos que trabajar de forma conjunta porque el paciente debe ser tratado de forma colaborativa. Es preciso potenciar la educación sanitaria en una doble dirección, por un lado hacia los pacientes, pero también hacia los gestores, porque se está infraestimando esta enfermedad y se están poniendo trabas a fármacos absolutamente imprescindibles para nosotros. Necesitamos tener acceso a estos fármacos de manera urgente.

Vivimos un momento de mucha ilusión en el tratamiento de la DA grave, pero tenemos que disponer ya de los nuevos fármacos que vienen y que tienen un buen perfil de seguridad y eficacia que nos van a ayudar a resolver la situación de estos pacientes que están desesperados. Tenemos muchas esperanzas en ello.

LAS FRASES

Tenemos que saber transmitir que en un porcentaje de pacientes es una patología siniestra”

Se está infraestimando la enfermedad y se ponen trabas a fármacos que son imprescindibles”

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