Especialistas y pacientes, de la mano para reforzar la seguridad y promover un envejecimiento activo

La SEMI celebra su II Jornada de Pacientes este viernes en Madrid
Herramientas
Madrid
|
10 oct 2019 - 14:54 h
|

La capacitación en habilidades y competencias es uno de los aspectos clave de la Medicina, tanto para los profesionales sanitarios que se encargan de ejercerla como para los propios pacientes a la hora de afrontar su situación clínica. Así, expertos en Medicina Interna aseguran que es necesario hacer un esfuerzo por potenciar las destrezas y aptitudes de cada grupo implicado (pacientes, cuidadores y profesionales) para ampliar el conocimiento sobre riesgos y seguridad clínica y conseguir formar equipos con objetivos comunes.

Con este fin tiene lugar la II Jornada de Pacientes de la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI) que se celebra en Madrid este viernes. La Sociedad mantiene así su apuesta por generar espacios de encuentro donde pacientes, cuidadores y profesionales compartan conocimiento, experiencias e ideas, al tiempo que se delibere sobre aspectos relacionados con la salud desde todas las perspectivas.

“Este tipo de foros de integración de todos los agentes de salud sirven para transformar el sistema, al tiempo que nos permiten conocer la opinión y necesidades de las diferentes partes interesadas a través del diálogo y hacer así realidad la medicina centrada en las personas y con las personas”, asegura Arántzazu Álvarez de Arcaya, responsable de Relaciones con Pacientes de la SEMI, miembro del Comité Científico de la Jornada y coordinadora de Medicina Hospitalista del Hospital Clínico San Carlos.

Así, la pluripatología asociada al envejecimiento está modificando el acto sanitario hacia un modelo de cooperación entre los profesionales, pacientes y cuidadores. Precisamente, los expertos también resaltan la necesidad de capacitar a los cuidadores, cuyo rol es fundamental en el contexto sociosanitario actual.

“Nos solemos preocupar por el bienestar del paciente pero casi nadie habla del cuidador. Debemos tener en cuenta qué necesitan y cómo les podemos apoyar. Estamos inmersos en un cambio de paradigma del actual modelo curativo hacia un sistema de cuidados integrales centrados en las personas, y lo tenemos que enseñar en las facultades”, comenta la especialista.

Nuevo contexto socio-sanitario y transformación asistencial

En la actualidad, nos encontramos ante un nuevo contexto socio-sanitario determinado por el envejecimiento, de ahí la necesidad de transformar el modelo y reflexionar en las implicaciones clínicas, éticas y legales que ello supone.

Así, los resultados óptimos de la población anciana de los últimos años están relacionados con una mayor autonomía y calidad de vida. “Las intervenciones en este grupo de personas las tenemos que orientar hacia el mantenimiento de la independencia funcional y conseguir una buena calidad de vida desde la perspectiva física, social y psíquica para alcanzar el máximo bienestar posible”, expone.

La polimedicación cada vez es más frecuente debido al aumento de la esperanza de vida y de la prevalencia de enfermedades crónicas. Es decir, “a mayor número de fármacos y complejidad en los tratamientos, mayor riesgo de padecer efectos adversos para la salud derivados de interacciones medicamentosas o de una menor adherencia terapéutica. Tanto la polifarmacia como la prescripción inadecuada se relacionan con un incremento en el riesgo de caídas, problema de especial importancia en la población de mayor edad. Por ello, tenemos que contrarrestar esta situación desde las facultades de Medicina, Enfermería y Farmacia potenciando la cultura en seguridad clínica, así como desarrollando políticas de educación en salud para la ciudadanía”, insiste la especialista.

Por otro lado, el gran desarrollo tecnológico también contribuye a esta transformación asistencial, permitiendo la `hogarización’ de los cuidados, borrando las barreras existentes en el sistema, facilitando la accesibilidad e impulsando la comunicación entre pacientes y profesionales, favoreciendo con todo ello la toma de decisiones compartida.

‘No hacer’ frente al sobrediagnóstico y sobretratamiento

En el año 2013 y como respuesta a una propuesta de la SEMI, se puso en marcha el proyecto “Compromiso por la calidad de las sociedades científicas en España”, para acordar ciertas recomendaciones basadas en la evidencia científica en torno al “no hacer”, una iniciativa promovida desde hace años por las sociedades científicas.

El objetivo principal es disminuir la utilización de intervenciones sanitarias innecesarias que no han demostrado eficacia, tienen efectividad escasa o dudosa, no son coste-efectivas o no son prioritarias.

Muy relacionado está el llamado sobrediagnóstico, cuando el problema detectado no causa síntomas o no afecta al pronóstico ni a la calidad de vida del paciente. Ello conlleva en muchas ocasiones al sobretratamiento, es decir, aplicar tratamientos médicos innecesarios que no aportan valor.

II Jornada de Pacientes de la Sociedad Española de Medicina Interna

La Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI) celebra su II Jornada de Pacientes y la Sociedad Española de Medicina Interna, para fomentar un acercamiento entre pacientes y profesionales y escuchar sus inquietudes. “Este tipo de foros es solo el comienzo de un largo camino que profesionales y pacientes estamos recorriendo juntos”, indica la doctora Arántzazu Álvarez de Arcaya.

Por ello, desde la SEMI se muestran comprometidos en crear jornadas de encuentro donde se debatan y difundan temas relacionados con la actividad sanitaria, investigadora, innovadora o de formación, donde participen pacientes y cuidadores expresando su perspectiva y prioridades.

“Para conseguirlo, es clave sentarnos y juntos analizar, exponer y debatir todos aquellos aspectos que sean importantes para cada uno de los colectivos, llegando a puntos de encuentro que sirvan de base para integrar a los pacientes y hacer realidad la medicina centrada en las personas y con las personas, potenciando así la parte humanística de la medicina”, explica la experta.

Twitter