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29 oct 2014 - 08:00 h
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La enfermedad cerebrovascular es una de las enfermedades neurológicas más comunes. La incidencia global en España no se conoce con precisión, estimándose en entre 150 y 250 casos por cada 100.000 habitantes por año, según datos del Grupo de Estudio de Enfermedades Cerebrovasculares (Geecv) de la Sociedad Española de Neurología (SEN)

Las tasas se multiplican por 10 en la población mayor de 75 años, siendo la incidencia acumulada hasta los 65 años del tres por ciento y aumentando hasta el 24 por ciento en los mayores de 85 años. El riesgo de ictus incrementa con la edad.

Con motivo del Día del Ictus (29 de octubre), el Geecv ha puesto en marcha, por tercer año consecutivo, la mayor red nacional de puntos informativos y pruebas de prevención de ictus en la que participan 45 hospitales de todo el territorio nacional.

Este año el lema es ‘Únete a nosotros en la lucha contra el ictus’ y el objetivo es dar a conocer la importancia de las labores preventivas, aprender a identificar las señales de aviso de un posible ictus y saber cómo actuar para evitarlo ya que se trata de la segunda causa de muerte en España.

En palabras de Jaime Gállego, coordinador del Geecv de la SEN “este año volvemos a estar muy satisfechos porque contamos aún con más puntos habilitados con la inclusión de más neurólogos y hospitales por lo que conseguiremos llegar a más población con esta tarea preventiva”. A lo largo de la campaña se ofrecerá información sobre el ictus, cómo prevenirlo y cómo combatirlo, agrega.

Hay datos esperanzadores ya que en los últimos años la mortalidad ha decrecido gracias a los trabajos de prevención y detección precoz así como a las mejoras en la atención hospitalaria a los pacientes en las Unidades de Ictus, el desarrollo de tratamientos aplicados en las primeras horas como trombólisis y nuevos procedimientos de extracción de trombos.

Por otra parte, el 70 por ciento de los ingresos en neurología son casos de ictus y, según un estudio reciente, en los últimos 15 años, el número de pacientes atendidos en hospitales del Sistema Nacional de Salud (SNS) por enfermedades cerebrovasculares ha aumentado un 40 por ciento.

Esto se explica porque, de acuerdo con Gállego “la edad es el principal factor de riesgo no modificable de ictus por lo que se espera un aumento de la incidencia y prevalencia de esta enfermedad en los próximos años y, especialmente en España que tendrá, según la OMS, la población más envejecida de Europa en 2040”.

Unidades de Ictus

Por este motivo, es especialmente trascendente conocer cuáles son los factores de riesgo modificables —hipertensión, diabetes, enfermedades de corazón, y de un modo particular la fibrilación auricular, consumo excesivo de alcohol, colesterol, tabaco, obesidad, síndrome metabólico, y apnea de sueño— y disponer de una atención neurológica urgente, coordinada y multidisciplinar ya que puede influir drásticamente.

Aunque en España hay un total de 55 Unidades de Ictus, Gállego lamenta que, a pesar del alto grado de evidencia científica en el que sustentan las recomendaciones sobre las Unidades de Ictus, no se corresponde con el establecimiento de las mismas por lo que indica que “la implantación de estas unidades aún es insuficiente y desigual en el territorio español aunque ya se ha implantado el Código Ictus en todas las Comunidades Autónomas”.

Desde la SEN, se hace hincapié en la importancia de las Unidades de Ictus “el tratamiento del ictus en su fase aguda ha cambiado radicalmente en la última década. Ningún Servicio de Urgencias Extrahospitalarias duda de que el ictus es una emergencia sanitaria al mismo nivel que el síndrome coronario agudo o el politraumatismo.

Los beneficios que se obtienen de un ingreso precoz en una Unidad de Ictus así como de una atención especializada por neurólogos, marcan la diferencia entre dependencia e independencia” precisa Gállego, al tiempo que indica que el futuro en el tratamiento del ictus pasa por “mejorar la educación sanitaria de la población, extender el Código Ictus y revisar los criterios de activación, mejorar la coordinación de Urgencias Extrahospitalarias, incrementar las Unidades de Ictus con atención neurológica especializada, disponer de una red organizada y coordinada de centros especiales para intervencionismo vascular y potenciar la aplicación de técnicas de telemedicina, con la rehabilitación aumentar el porcentaje de pacientes con ictus que se integran plenamente en su vida personal y social y todo ello sin olvidar la importancia del apoyo a la investigación neurovascular”.

Héroes

Asimismo, el aeropuerto de Santiago de Compostela acoge desde esta mañana la exposición fotográfica ‘Héroes, historias de siete personas que lograron controlar el ictus’, en la que siete pacientes que han padecido ictus o que tratan de prevenirlo relatan en primera persona cómo afrontan la enfermedad.

La muestra podrá verse en el aeropuerto de la capital gallega del 29 de octubre al 1 de noviembre, coincidiendo con el Congreso de la Sociedad Española de Cardiología (SEC), que se celebra este año en la capital gallega.

Durante siete días, siete pacientes abrieron las puertas de sus casas al fotógrafo catalán Sergi Margalef para que pudiese plasmar en imágenes su vida diaria, con el objetivo de concienciar sobre la importancia de prevenir el ictus y tener controlado el riesgo de padecerlo.

Carmen Aleix, la presidenta de la Federación Española del Ictus (FEI) destaca la importancia de este tipo de iniciativas ya que “se ha avanzado en cuanto a prevención, pero en cuanto a conocimiento de la población en general aún falta mucho camino por recorrer”.

Luciano Arochena, presidente de la Federación Española de Asociaciones de Anticoagulados (Feasan) y uno de los participantes en el proyecto, valora “muy positivamente” esta iniciativa, en la que durante un día entero realizó su rutina habitual mientras el fotógrafo le retrataba. “Tuve un ictus hace 13 años y estuve en una silla de ruedas, así que sé lo que es eso”, recuerda Luciano Arochena. “Antes, la palabra ictus no se conocía tanto, y eso que cada 6 minutos hay una persona en España que lo sufre. Con una información adecuada y un buen tratamiento, la gente puede llevar una vida normal”, afirma Arochena.

¿Se puede prevenir el ictus?

Tal y como asegura Aleix “los pacientes pueden ayudar a prevenir el ictus, controlando alguno de los factores de riesgo. Desde la FEI damos a los pacientes ocho herramientas sencillas como son mantener controlados la presión arterial (<140/90) y los niveles de colesterol (<240), acudir el médico cuanto antes si se notan latidos irregulares, abandonar el tabaco, controlar la diabetes de forma estricta, practicar ejercicio físico de forma regular, consumir alimentos bajos en sal y grasas, evitar el consumo de drogas y si se consume alcohol, hacerlo de forma moderada”.

A pesar de todo ello, puede darse un trastorno de la circulación cerebral, que puede ser consecuencia de la interrupción del flujo sanguíneo a una parte del cerebro o la rotura de una arteria o vena cerebral. Los principales síntomas son la pérdida brusca de movilidad o sensibilidad de media parte del cuerpo (cara, brazo, pierna,...); la pérdida repentina de la capacidad para hablar; el dolor súbito de cabeza y sin causa; la sensación de vértigo, inestabilidad, desequilibrio y confusión repentina; y la pérdida de la visión, total o parcial.

Desde la FEI recomiendan que si un paciente o familiar detecta alguno de estos síntomas llame al teléfono de emergencias (061 o 112, dependiendo de la Comunidad Autónoma) para acudir al hospital cuanto antes, ya que en el ictus, las primeras horas son clave en la evolución del paciente.

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