Los pacientes quieren ser el centro del sistema, no la diana

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07 oct 2015 - 08:00 h
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¿Está preparado es Sistema Nacional de Salud para adaptarse a las necesidades reales del paciente? ¿Cómo pueden colaborar todos los agentes para generar ese cambio? Estas fueron algunas de las preguntas que se pusieron sobre la mesa durante la III Jornada de Pacientes de la Alianza General de Pacientes (AGP), celebrada en el Hospital General Universitario Gregorio Marañón, que un año más ha contado con el patrocinio de Cinfa. Durante la misma, Antonio Bernal, presidente de la AGP, ha señalado que el paciente debe ser el centro, no la diana del sistema y pidió un ejercicio de responsabilidad a los partidos políticos para sacar la sanidad fuera del debate electoral, ante los comicios del próximo diciembre.

“En un periodo electoral como el que hemos vivido hace unos meses con las elecciones autonómicas y el que vamos a vivir a partir de este mes con las generales, no vale con las promesas, no vale con sentar a los pacientes en la mesa para hacerse sólo la fotografía. Debemos pasar a los hechos y hay que ver acciones concretas. La sociedad debe hacer un ejercicio de responsabilidad, y más en concreto nuestros políticos, para llegar a acuerdos que saquen del debate electoralista la sanidad”, señaló durante la inauguración de la jornada en la que también estuvo presente Paloma Casado, subdirectora general de Calidad y Cohesión del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad que apuntó a que ministerio y AGP “están alineados” a través de un compromiso claro, pero que no siempre es sencillo: conseguir el empoderamiento del paciente y su coparticipación y corresponsabilidad en todo lo que tiene que ver con su salud.

La atención del paciente más allá del proceso diagnóstico y la necesidad de una visión integrada, que evite la fragmentación, fueron algunas de las cuestiones que se debatieron durante la primera mesa. Así, desde el Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos, su presidente, Jesús Aguilar, señaló que los pacientes tienen que tener una importancia mucho mayor en las políticas sanitarias y se debe potenciar el trabajo colaborativo, contando con la administración, que muchas veces “no se da”. En este punto puso como ejemplo el hecho de que los ciudadanos tengan estén obligados a acudir a los hospitales a retirar medicamentos teniendo a su disposición una amplia red de oficinas de farmacia en todo el territorio.

Por su parte, Máximo González Jurado, presidente del Consejo General de Enfermería (CGE) insistió en que para conseguir el cambio éste debe producirse desde abajo a arriba, es decir, empezando por la ciudadanía. En concreto, señaló que el CGE está preparando una proposición no de ley que intentarán llevar al Congreso de los Diputados para conseguir que la participación de la ciudadanía sea real, transversal e interdisciplinar y pidió la colaboración de la Federación de Asociaciones Científico-Médicas Españolas (Facme).

El presidente electo de Facme, Fernando Carballo, recogió el guante de González Jurado y abogó por incorporar elementos de respuesta a las necesidades del paciente que vayan más allá de los que se utilizan en el proceso terapéutico. “Hemos pasado la primera revolución, que fue la salud pública; la segunda, que fue la tecnológica, y ahora deberíamos ir hacia la tercera, que tiene que estar basada en la comunicación con sociedad civil”, apostilló.

La idea de necesidad de reforma global del SNS también fue expresada por Adolfo Fernández-Valmayor, presidente del Instituto para el Desarrollo e Integración de la Sanidad (IDIS), una reforma en la que han de participar todos los agentes implicados teniendo en cuenta algunos parámetros fundamentales como revisar el catálogo de prestaciones, apostar por la incorporación de las TICs, utilizar de forma eficiente y efectiva todos los recursos disponibles, la corresponsabilidad del paciente en la gestión de su propia salud, la adecuación del sistema a la realidad demográfica o evaluar la gobernanza del sistema.

La colaboración con los profesionales

A la hora de recorrer el camino hacia la participación dentro del SNS, los pacientes tienen claro que necesitan ir con la compañía de los profesionales sanitarios. Así lo expresó durante la segunda mesa de la jornada Daniel-Aníbal García, presidente de la Federación Española de Hemofilia (FEDHEMO), quien apuntó a que los pacientes deben ser los que construyan pero no deben hacerlo solos. Una idea en que la coincidió Juan Ramón Barrios, presidente de la Coordinadora Estatal de VIH y sida (CESIDA), añadiendo que hay que construir tanto con los agentes sanitarios como con los agentes sociales. Ambos apostaron por el “activismo” como crítica constructiva.

Desde el punto de vista de la Fundación de Hipercolesterolemia Familiar (FHF), su presidente, Pedro Mata, señaló que la voluntad de colaboración de las administraciones sanitarias es muy variable y que es “un caos” que algunas comunidades sean receptivas a propuestas como una estrategia de detección de esta patología y otras no.

Por otro lado, Juan Manuel Mondéjar, vicepresidente de la Federación Española de Ictus (FEI) señaló que financiación y calidad están muy relacionadas y solicitó estudios epidemiológicos reales y actualizados en los que se tenga en cuenta la gravedad de cada patología.

La jornada contó también con tres ponencias. De este modo, se analizó cómo se estructura la atención al paciente en las comunidades de Castilla-La Mancha y Madrid de mano de Rodrigo Gutiérrez, director general de Calidad y Humanización de la Asistencia Sanitaria de la Consejería de Sanidad de Castilla- La Mancha, y de Julio Zarco, director general de Coordinación de la Atención del Ciudadano y Humanización de la Asistencia Sanitaria de la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid. Asimismo, el director de área de sanidad del Defensor del Pueblo detalló algunas de las cuestiones relacionadas con las asociaciones de pacientes.

Finalmente, la clausura de la jornada corrió a cargo de Julio Zarco, Ricardo Herranz, gerente del Hospital General Universitario Gregorio Marañón, y Enrique Sánchez de León, presidente de Fundamed.

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