La educación afectivo-sexual, una de las piezas clave para frenar los casos por el VIH

La profilaxis pre-exposición es una medida preventiva que ya ha dado “buenos resultados” en otros países
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29 jun 2015 - 08:00 h
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Si bien es cierto que hace tiempo que el sida dejó de ser una enfermedad mortal para convertirse en crónica, también lo es que las cifras no dejan a nadie indiferente. De acuerdo con datos proporcionados por el Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC), el número de casos de VIH entre hombres que mantienen sexo con hombres (HSH) ha aumentado un 33 por ciento en los últimos 10 años.

Una cifra que, según el presidente de la Coordinadora Estatal de VIH y Sida (Cesida), Juan Ramón Barrios, no refleja la realidad de España.

“Esos datos son una estimación europea, pero en nuestro país estamos viendo que la cifra es aún mayor”, comienza, al tiempo que agrega que “según los datos que tenemos del ministerio, en España, más del 50 por ciento de las nuevas infecciones se producen entre HSH”. También es verdad que, “hay que tomarlos con precaución, ya que dependiendo de la comunidad autónoma en la que nos movamos, la cifra también varía”, recalca.

Aunque el miedo a la transmisión se ha perdido, en parte, se mantiene el estigma social. Cada año, se diagnostican en nuestro país alrededor de entre 3.500 y 4.000 nuevos casos y cada año, ese dato “no varía, prácticamente”.

“Se ha bajado la guardia”, subraya Barrios, quien asegura que pese a que el colectico de HSH es el que más información tiene y el que más pruebas del VIH se realiza, es en donde el número de transmisiones ha seguido aumentando desde 2004. Lo cierto, es que tal y como ha reflejado el ECDC, España está a la cabeza en la transmisión del VIH en ese colectivo, junto con Portugal, Bélgica, Grecia, Reino Unido y Chipre, entre otros.

Propuestas

Con motivo de las pasadas elecciones autonómicas y locales, Cesida presentó una batería de 21 propuestas para trabajar la atención, asistencia y prevención en el ámbito del VIH, con el objetivo de frenar esa incidencia.

La herramienta básica consiste en empezar con educación afectivo-sexual en las escuelas, porque “es la base de todo”, afirma Barrios. No obstante, continúa, aparte de las medidas que ya se conocen como el uso del preservativo, la vacunación o la promoción de la salud, ahora están surgiendo otras como la profilaxis pre-exposición (PPRE) —uso de antirretrovirales antes de exponerse a un agente infeccioso para evitar así su transmisión—. “Se debe valorar en qué casos y cómo se administra, pero estamos viendo que en otros países ya ha dado buenos resultados”, subraya.

Aparte, agrega Barrios, “insistimos en la promoción del diagnóstico precoz del VIH porque sabemos que una persona con el virus pero tratada consigue tener una carga viral indetectable”. “Cuando una persona tiene una carga viral indetectable, según demuestran diferentes estudios, no puede transmitir la infección a otras personas y, por eso, es importante que todas las personas que hayan tenido prácticas de riesgo se hagan la prueba del VIH”, concluye.

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