La adherencia al tratamiento para la osteoporosis reduce un 25% el riesgo de fracturas

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28 abr 2014 - 15:30 h
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Más de tres millones de personas que osteoporosis en España —cuatro de cada cinco son mujeres—, y una de cada dos mujeres mayores de 70 años puede sufrir fracturas a causa de esta enfermedad.

La Fundación Hispana de Osteoporosis y Enfermedades Metabólicas Oseas (Fhoemo) y la Asociación Española Contra la Osteoporosis (Aecos) han promovido la campaña ‘70 y más: Pro-mujeres sin fractura’, con el fin de concienciar sobre la importancia de prevenir las fracturas óseas en mujeres que ya han estrenado o están a punto de estrenar la década de los 70, que hoy en día se equiparan a los 60 de antaño.

Uno de los principales problemas de esta enfermedad es que es silenciosa y no presenta síntomas hasta que aparece la fractura. Por ello, es necesario hablar con el médico y evitar las posibles fracturas. “Una de cada dos mujeres de más de 70 años con tratamiento para la osteoporosis lo abandona tarde o temprano, lo que hace que se incremente su riesgo de fractura”, indicó el presidente de Fhoemo, Manuel Díaz-Curiel, durante la presentación de la iniciativa.

A través de esta campaña, se pretende animar a este colectivo “a que acudan al médico, se realicen densitometrías y conozcan tanto su riesgo de fractura como todas las opciones de tratamiento existentes, para determinar junto con el médico cuál puede ser, en cada caso, la más adecuada y fácil de seguir”, incidió la presidenta de Aecos, Carmen Sánchez.

En la actualidad, recordó Curiel, el número de fracturas osteoporóticas en mujeres es, al año, más alto que la suma de casos de infartos, cáncer de mama y embolia. La buena noticia es que “se ha comprobado que las personas que continúan su tratamiento para la osteoporosis reducen el riesgo de fracturarse un 25 por ciento más que aquellas que no lo hacen”, agregó.

Ya que las fracturas más frecuentes se producen en vértebras, cadera o muñeca y el riesgo de sufrirlas se incrementa con la edad, los tratamientos que facilitan la adherencia y un estilo de vida saludable, que incluya una buena alimentación y actividad física, pueden contribuir a reducir el número de lesiones.

Finalmente, Sánchez destacó la importancia del vínculo afectivo que existe entre madres e hijas y explicó por qué las hijas tienen un “papel protagonista en esta campaña”. “Son las que han de animar a sus madres a que tomen medidas que permitan reducir el riesgo de una fractura ósea que alteraría el ritmo de vida de quien la sufre, pero también de quien ha de cuidarla”, destacó.

Promujeres sin fractura

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