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24 jul 2015 - 08:00 h
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El Partido Popular andaluz ha marcado su agenda política sanitaria en cuanto a subastas de medicamentos se refiere. La ocasión es propicia porque durante este otoño y principios de 2016 se tramitará la Ley de Garantías y Sostenibilidad del Sistema Sanitario de Andalucía, texto que quiere blindar la medida ideada hace unos cuatro años por la entonces consejera de Salud, María Jesús Montero. La intención popular es tramitar una enmienda que tenga el respaldo del resto de la oposición para frenar la inclusión de este modelo de adquisición pública. Así lo reconocieron las diputadas Catalina García (nueva portavoz de Sanidad popular) y Patricia Pozo durante una reunión mantenida con la Alianza General de Pacientes (AGP) y la Fundación de Ciencias del Medicamento y Productos Sanitarios (Fundamed), que expresaron ante el grupo político sus experiencias negativas con el concurso.

Los argumentos de los pacientes inciden en los desabastecimientos producidos por los laboratorios adjudicatarios en distintas presentaciones y su consecuente pérdida de adherencia al tratamiento. “Algunos de los laboratorios seleccionados compran lotes a bajo precio, los colocan y cuando se acaba llega el desabastecimiento”, aseguró el presidente de la AGP, Antonio Bernal. La Ley de Farmacia andaluza prevé que cuando se produce un desabastecimiento se sustituye por otra presentación que esté a precio más bajo, circunstancia que “nos vuelve locos, porque cambian los colores y las cajas”, asegura Águeda Alonso, presidenta de la Asociación de Esclerosis Múltiple de Andalucía (Fedema).

Las críticas de los pacientes coinciden con la visión global que el Partido Popular tiene de las subastas de medicamentos. “Estamos en contra del modelo porque no beneficia a nadie ni se ahorra lo que se pretende”, trasladó Pozo a los pacientes. Por ello, y para sondear el terreno de cara a la futura enmienda, García aseguró que, previsiblemente, en el próximo pleno incluirán una Proposición No de Ley en contra del modelo para sumar esfuerzos con el resto de la oposición. “Ellos (el partido socialista) han elegido un problema que acarrea problemas y esos problemas hay que solucionarlos”, dijo García. Para dotar de argumentos a esta PNL, las diputadas populares pidieron a los pacientes que les facilitasen datos de desabastecimientos así como quejas registradas “porque el consejero niega la mayor en sus comparecencias”.

Para que tanto la PNL como la enmienda a la Ley de Garantías andaluza lleguen a buen puerto el Partido Popular necesita los apoyos de Ciudadanos y Podemos. La formación naranja volvió a demostrar la semana pasada durante la Comisión de Salud en el Parlamento de Andalucía su oposición a la medida. Sin embargo, la postura de Podemos se agudizó en su tibieza. Si hace unas semanas aseguró a la AGP que estudiarían sus quejas, posición que mantuvieron tras conocer el anteproyecto de Ley de Garantías, durante la misma comisión el grupo parlamentario morado no hizo referencia a la polémica medida a pesar de ser uno de los ejes del debate político.

La batalla política por las subastas de medicamentos tiene más frentes abiertos y fronteras más amplias que las de Andalucía. El Tribunal Constitucional aún tiene que decidir sobre dos recursos interpuestos por el Gobierno de la Nación por invasión de competencias (la prestación farmacéutica) y fomento de la inequidad en el Sistema Nacional de la Salud. Además, la transposición de las directivas europeas en la nueva ley de Contratación Pública, que buscan el fomento de la competencia y el fiel cumplimiento de los convenios firmados, podría tumbar el modelo tal y como está actualmente funcionando, según han asegurado juristas como Julio Sánchez Fierro, vicepresidente del Consejo Asesor de Sanidad.

Además de estas trabas, el calendario electoral tiene al mes de noviembre (presumiblemente) como fecha clave para el devenir de las políticas sanitarias por la convocatoria de comicios nacionales. Si se produjese un cambio de gobierno, con el PSOE al frente, existen tres voces que tendrán que unificar su mensaje. Por un lado, la secretaria de Sanidad del partido, María José Sánchez, quien ha asegurado que su objetivo es instaurar el sistema de subastas en todo gobierno socialista. Por otro, el actual portavoz del PSOE en el Congreso de los diputados, José Martínez Olmos, quien ha asegurado que está de acuerdo con el sistema de subastas, pero restringido solo a algunos fármacos. Y, por último, Rafael Bengoa. El ex consejero de Salud del Gobierno del País Vasco es nuevo fichaje del secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, para elaborar el programa sanitario y, durante su etapa en el ejecutivo de Patxi López nunca defendió públicamente este sistema para la adquisición de medicamentos.

IU: una de cal y otra de arena

El Partido Popular andaluz tendrá más difícil sumar a su cruzada para frenar las subastas de medicamentos al grupo de Izquierda Unida. Los ex socios de gobierno de Susana Díaz apoyaron la medida durante la pasada legislatura y, tras la reunión mantenida con los pacientes, parece que su posición no se ha movido mucho. “Vemos con buenos ojos este sistema de adquisición de fármacos. El principio activo es el mismo y los productos han sido aprobados por la Agencia Española del Medicamento”, explicó la portavoz de Salud, Inmaculada Nieto.

Para la diputada andaluza, el sistema de subastas se desarrolló con el objetivo de salvaguardar presupuesto para poder invertirlo en otras partidas sanitarias, a pesar de que los 200 millones de objetivos siempre han estado lejos de alcanzarse (Antares Consulting estima que se ha conseguido el 28 por ciento durante los tres primeros años). “Si tengo que elegir entre la sostenibilidad del sistema y el beneficio empresarial, lo tengo muy claro”, afirmó Nieto, si bien Bernal le respondió que “los ahorros son pocos en comparación a los perjuicios que se crean”.

Junto a esta posición, la portavoz de Izquierda Unida pidió a los pacientes que si tenían informes o datos sobre la mala praxis de las subastas de medicamentos se las remitiera, circunstancia que podría “cambiar nuestra postura actual”. Los pacientes le trasladaron que el sistema hace aguas por diferentes motivos y le trasladaron que las continuas faltas que provocan los laboratorios adjudicatarios conllevan una falta de adherencia que perjudica su salud y, además, merma los ahorros conseguidos porque recaen en sus patologías. “Yo misma he mantenido que si podemos hacer lo mismo a menor coste, mejor que mejor, pero, atendiendo a vuestra postura, nos comprometemos a solicitar un informe epidemiológico para ver si la salud de los pacientes hoy en menor a la que tenían antes”, manifestó Nieto.

La portavoz de Salud en el Parlamento de Andalucía también trasladó a los pacientes que durante la presente legislatura tratarán de que el gobierno autonómico ponga en marcha otras medidas para mejorar la salud de los pacientes, además de dotar adecuadamente las partidas en la nueva Ley de Garantías andaluza. Entre ellas, Nieto explicó que las campañas preventivas y de promoción de la salud serían el eje central de sus propuestas.

Las frases

Catalina García

El Gobierno de la Junta de Andalucía ha desarrollado un sistema para la adquisición de medicamentos que crea problemas a los diferentes actores sanitarios y si hay problemas nuestro compromiso será siempre el de tratar de solucionarlos”.

Patricia Pozo

Nosotros estamos en contra de las subastas de medicamentos porque vemos que no está contento nadie ni se está ahorrando lo que estimó el Gobierno; si hay que hacer una optimización económica se pueden eliminar cargos intermedios”.

Francisco José Vargas

Detecto que con las subastas de medicamentos existe falta de información. Una administración tiene que establecer una central de compras para sus fármacos y la subasta es un modelo más”.

Inmaculada Nieto

Para nuestro grupo, la subasta es un modelo bueno para el ahorro pero si vemos que la salud de los pacientes sale perjudicada, nos comprometemos a solicitar un informe epidemiológico”.

Antonio Bernal

Siempre se nos dice que los pacientes somos el centro del sistema sanitario pero algunas políticas como las subastas de medicamentos nos hacen sentir más como una diana”.

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