El Ingesa se ve obligado a iniciar de nuevo todo el procedimiento para las compras centralizadas

El organismo dependiente de Sanidad emitió una resolución de desistimiento y reitera que tendrá los nuevos pliegos en “unas semanas”

Expertos, pacientes e industria señalan la improvisación y la falta de diálogo como las causas de esta dilación en su puesta en marcha

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13 may 2013 - 08:00 h
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“La resolución del Tribunal Administrativo Central de Recursos Contractuales (TACRC) da un espaldarazo al procedimiento iniciado, desestimando todas las pretensiones de los recurrentes, salvo una”. Con esta frase se despachaba el Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa) hace solo unas semanas, tras recibir el dictamen del TACRC ante los recursos presentados por varias compañías contra los pliegos para la compra centralizada de medicamentos y productos sanitarios. En realidad, lo que ha supuesto la respuesta es la obligación de rehacer los pliegos para ajustarlos a la legalidad y el consiguiente retraso en la generación de ahorros para el SNS.

Muestra de ello es la resolución de desistimiento emitida la semana pasada por el Ingesa, en la que se admitía que la eliminación de la cláusula 3.2.2, que impedía la incorporación de nuevos productos durante la vigencia de la licitación, y la modificación del anexo VII, que establecía los criterios técnicos para los contratos derivados, impedían seguir adelante con el procedimiento iniciado y empujaba a la elaboración de unos nuevos, que serán publicados en “unas semanas”.

La explicación que encuentran los expertos a esta marcha atrás es simple: el Ingesa ha diseñado los acuerdos marco de forma improvisada y sin contar con la opinión de la industria y de otros agentes especializados en la materia. “En todo caso, hay que tener en cuenta que es la primera vez que se intenta con este tipo de productos y que esto hará posible que aprendamos de los errores”, señaló a EG Sabiniano Medrano, abogado-socio de Ernst&Young, durante una jornada sobre central de compras organizada por la Fundación Cefi.

En cuanto a la improvisación y la falta de diálogo, cabe destacar que no solo han sido los expertos legales los que han denunciado esta situación. Concretamente, en el caso de la compra centralizada de productos sanitarios fue la patronal Fenin la primera en reclamar la atención de Sanidad y el Ingesa de cara al diseño de los nuevos pliegos. Junto a la propia industria se posicionaron además algunas asociaciones de pacientes, preocupadas por la pérdida de calidad asistencial que podría derivarse de algunos concursos.

A este respecto, cabe destacar las quejas reiteradas de la Federación de Diabéticos Españoles (FEDE), que entendía que los concursos para la adquisición de tiras reactivas no se ajustaban a las necesidades de los pacientes. “Creemos que esta paralización es una oportunidad para mejorar. Nosotros siempre hemos defendido que con esta medida se iban a reducir de forma drástica el número de medidores de glucemia disponibles y que además se podría favorecer el monopolio”, aseguran fuentes de la federación a este periódico. Y añaden: “Desde FEDE lo que se espera es que se tenga en cuenta al paciente y los cuidados que requiere antes que determinados criterios económicos, ya que de lo contrario se podría producir un grave perjuicio a la calidad de vida” de este colectivo de pacientes crónicos.

En el caso de la industria farmacéutica, la reacción no ha sido muy dispar. Eso sí, las compañías se han visto solas ante el peligro, ya que Farmaindustria ha preferido apearse de este complejo proceso y han tenido que ser los laboratorios a título individual los que presentaran sus recursos. Fuentes cercanas al sector se han quejado de la inconveniencia de esta postura, “que deja a las compañías en una situación débil frente a la Administración, a la que se permite identificar al recurrente y tomar medidas de represalia cuando ambos actores vuelvan a emprender una relación contractual”.

En este caso, todo apunta a que estas reclamaciones de diálogo podrían ser atendidas de cara a la elaboración de los próximos pliegos que prepara el Ingesa. El organismo dependiente de Sanidad aseguraba, frente a las quejas, “que siempre se ha contado con la industria”, y que en esta misma línea se darán los próximos pasos. Más allá de estas declaraciones, que se ajustan poco a la realidad, han sido laboratorios como Bayer los que han confirmado que esos contactos se están produciendo, aunque, eso sí, de cara a próximos concursos en los que se incluirán nuevos medicamentos. “Las cosas siempre se hacen mejor cuando hay más elementos de juicio. Lo lógico es que se pida opinión a las compañías”, apostillaba el abogado de Ernst&Young tras la jornada de Cefi.

¿Y ahora qué?

Con todos estos elementos y demandas sobre la mesa, ahora le toca mover ficha al Ingesa. En este sentido, el organismo esperar dar una respuesta rápida a la resolución del TACRC. “Tenemos que iniciar todo el proceso administrativo, aunque ya estamos en la fase final porque llevamos trabajando en ello con las comunidades autónomas desde hace bastante tiempo. Todo ello nos permitirá que en unas semanas tengamos los nuevos acuerdos”, confirmaron fuentes del organismo a EG.

Pese a estas declaraciones, los expertos continúan sin tener claro que el procedimiento se vaya a poner en marcha con éxito con tanta facilidad. Más que nada, porque frente a las declaraciones realizadas por el Ingesa planea la posibilidad de que algunas comunidades se descuelguen y no firmen los nuevos convenios. Esto supondría un fuerte varapalo para el SNS, ya que el Gobierno pretendía ahorrar en torno a los 80 millones anuales. “En mi opinión, las comunidades se seguirán adhiriendo, ya que estos sistemas ordenan la contratación y la hacen más competitiva”, señala Medrano.

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